
“El
talento no es más que un desequilibrio entre el que lo
posee, y la masa vulgar. Si quiere sacar provecho de la vida,
o ejercer influencia en ella, ha de hacer no obra de león,
que espanta con su magnifica hermosura a los habitantes de la
selva, sino obra de gusanos”.
“Parece
increíble que el talento llegue a sospechar todas las torturas
del espíritu humano sin sentirlas”.
“...
ese talento de la modestia, que es el mejor de todos los talentos”.
“No
basta nacer:-es preciso hacerse. No basta ser dotado de esa chispa
más brillante de la divinidad que se llama talento:-es
preciso que el talento fructifique, y esparza sus frutos por el
mundo”.
“¡Cuanto
talento hay en el mundo! Ayer nos era apenas conocido un hombre,
y hoy en cuanto nos acercamos a él, en cuanto llama un
libro desconocido a nuestras puertas, vemos tesoros escondidos”.
“...
los ánimos reñidos con la envidia aplauden siempre
el talento verdadero”.
“Se
tiene el talento para honrarse con él, no para deshonrar
a los demás”.
“Ved
que el talento de ser/ Sencillo, es el que más cuesta”.
“Deben
tener los talentos confianza en sus fuerzas”.
“...
antes que la retórica oprimiese el talento, el talento
fue el creador de la retórica”.
“El
talento es un crimen, y otro crimen la misma voluntad”.
“El
talento, como una linda mujer, es solicitado, halagado y acariciado.
Se le aplasta cuando se le revela: se le adora cuando se somete”.
“Una
gran prueba de talento es saber escapar de las influencias de
los grandes talentos”.
“El
talento que se posee es una deuda que se ha de pagar: la anticipa
el Creador y los hombres la cobran”.
“Como
la llaga con hierro ardiente, ha de ser quemado en su cueva el
talento que no sirva a la virtud”.
“Difieren
los talentos a las veces”.
“La
ley del talento, como la de la dicha verdadera, es el desinterés”.
“Los
talentos frustrados son los enemigos implacables del talento”.