
“Una
tierra excesivamente rica abastece las necesidades de una población
corta y sobria”.
“...
y-en la tierra-la única felicidad posible es el olvido
de la Tierra”.
“La
tierra es perpetua; séanlo las fuerzas y a vivir en la
tierra se apliquen”.
“Todo
es análogo en la tierra, y cada orden existente tiene relación
con otro orden. La armonía fue la ley del nacimiento, y
será perpetuamente la bella y lógica ley de relación”.
“Siempre
vive el vivo, y siempre produce y fructifica la generosa madre
tierra”.
“Si
la tierra espera y oye, ¿por qué no hemos de bajar
la mano amiga hasta la tierra?”
“La
tierra se hunde bajo el peso de los hombres que no le piden sus
vitales secretos”.
“Vivir
en la tierra no es más que un deber de hacerle bien. Ella
muerde y uno la acaricia. Después, la conciencia paga.
Cada uno haga su obra”.
“Circo
la tierra es, como el romano”.
“La
tierra es la gran madre de la fortuna. Labrarla es ir derechamente
a ella. De la independencia de los individuos depende la grandeza
de los pueblos. Venturosa es la tierra en que cada hombre posee
y cultiva un pedazo de tierra”.
“¿Qué
se ha de ser en la tierra; si ser bueno, ser inteligente, ser
prudente, ser infatigable y ser sincero no basta?-¡Pobre
criatura!”
“El
mejor ciudadano es el que cultiva una extensión mayor de
tierra”.
“Parece
que en la tierra se roba la felicidad, y se la tiene contra voluntad
suya”.
“En
esta tierra, no hay más que una salvación-el sacrificio.-No
hay más que un bien seguro, que viene de sacrificarse:-la
paz del alma.-Todas las desventuras comienzan en el instante en
que,-disfrazado de razón humana,- el deseo obliga al hombre
a separarse,-siquiera ser la desviación imperceptible,-del
cumplimiento heroico del deber.-El martirio: he aquí la
calma”.
“Que
no es lo mismo abrir la tierra con la punta de la lanza que con
la punta del arado”.
“Todo
es cárcel en esta tierra”.
“¡Mundo
breve esta tierra!”
“La
tierra, que da dolor, da a quien los alivia”.
“¡No
sé que tiene la tierra, que invita a dormir sobre ella!”
“...
por la tierra hay que pasar volando, porque de cada grano de polvo
se levanta el enemigo, a echar abajo, a garfio y a saeta, cuando
nace con ala”.